Al tratarse de un equipo robotizado, tanto la medición como alineamiento y cambio de ojo es realizado sin intervención del usuario, por lo que únicamente deberá posicionar correctamente al paciente y a través de la pantalla táctil giratoria, seleccionar la imagen de la pupila del paciente y el equipo comenzará el proceso de medición. Incluso es posible utilizar una cámara frontal para un prealineamiento del equipo.
Los modos de trabajo han sido optimizados, pudiendo seleccionar cualquiera de ellos de manera independiente o una combinación de los mismos para poder dirigirse al resultado deseado. Las diferentes pruebas y resultados se obtienen en menos de un minuto, lo que se traduce en menor tiempo de estrés para los pacientes y en una mayor eficiencia de la prueba para el usuario.