En este contexto, las gafas progresivas y las lentes de contacto multifocales se han consolidado como las principales soluciones ópticas para la compensación de la presbicia. No obstante, el éxito en la adaptación de estos sistemas depende de múltiples factores técnicos y humanos que el profesional debe conocer, evaluar y manejar adecuadamente.
Desde el punto de vista técnico, las gafas progresivas presentan diferentes características como la distribución de las zonas de visión lejana, intermedia y próxima, el control de las aberraciones laterales y la amplitud de los campos visuales útiles. Asimismo, parámetros como el centrado preciso de la lente, la distancia interpupilar, la altura de montaje, el ángulo pantoscópico, el ángulo facial y la distancia vértice son determinantes para garantizar una correcta experiencia visual. En la primera ponencia de la sesión, la Dra. Eva Chamorro revisará los fundamentos ópticos de las lentes progresivas y los factores que influyen en la adaptación, haciendo especial énfasis en la importancia de la personalización con parámetros de personalización y causas más frecuentes de fracaso.
En el caso de las lentes de contacto multifocales, también intervienen factores técnicos relevantes, como las diferentes estrategias para dividir la energía luminosa en diferentes focos mediante cambios de potencia entre el centro y la periferia, combinadas con diferentes diseños de progresión. Además, la interacción entre la lente y el ojo mediante una correcta estabilización de la lente, los cambios pupilares para cada distancia o la calidad de la película lagrimal pueden condicionar el éxito de la adaptación. En esta segunda ponencia, el Dr. Santiago García hablará de estas cuestiones y del uso de curvas de desenfoque para ajustar la adaptación.
Junto a las características técnicas de los sistemas de compensación, las características individuales del usuario desempeñan un papel fundamental. La edad, el tipo de actividad laboral, las demandas visuales, la personalidad, la motivación y las experiencias previas con otros sistemas ópticos influyen directamente en el grado de aceptación de las gafas progresivas o de las lentes de contacto multifocales.
Un aspecto a veces desconocido, que la Dra. Cristina Arroyo tratará en la tercera ponencia, es la neuroadaptación, entendida como la capacidad del sistema visual y del cerebro para aprender a interpretar correctamente la información visual proporcionada por el nuevo sistema óptico. Este proceso varía considerablemente entre individuos y puede requerir un periodo de adaptación que va desde unos días hasta varias semanas. La explicación adecuada al paciente sobre qué puede esperar durante este periodo resulta esencial para reducir la incomodidad, aumentar la tolerancia inicial y mejorar la tasa de éxito. Además, el óptico-optometrista puede desempeñar un papel activo en el entrenamiento de la neuroadaptación, mediante pautas de uso progresivo, recomendaciones posturales y métodos específicos de entrenamiento como los parches de Gabor.
En conclusión, la elevada prevalencia de la presbicia en la población española convierte su compensación óptica en un desafío clínico de gran relevancia. El conocimiento profundo de las características técnicas de las gafas progresivas y las lentes de contacto, junto con la valoración individualizada del usuario y la gestión adecuada de la neuroadaptación, son pilares fundamentales para lograr adaptaciones exitosas y mejorar la calidad visual y de vida de los pacientes présbitas.
Jesús Carballo Álvarez. PhD, óptico-optometrista
Santiago García Lázaro. PhD, óptico-optometrista
Eva Chamorro Gutiérrez. PhD, óptico-optometrista
Cristina Arroyo del Arroyo. PhD, óptico-optometrista