El curso comienza desarrollando papel fundamental que desempeñan los lentes de contacto en el control de la miopía. A partir de este marco, se reflexiona sobre la interacción de estas intervenciones con la superficie ocular y la importancia de mantenerla en condiciones óptimas de salud.
Posteriormente, a través de la presentación y análisis de casos clínicos, se utilizan los hallazgos del examen visual como hilo conductor para profundizar en las estrategias de identificación de la sequedad ocular en la población pediátrica. Se enfatiza la necesidad de incluir esta condición dentro de los diagnósticos diferenciales, considerando su prevalencia y las particularidades de su presentación clínica en la infancia.
Se abordan las preguntas clave que deben realizarse durante la anamnesis, destacando que el motivo de consulta puede ser atípico y que los síntomas pueden superponerse con otras alteraciones visuales, como problemas de visión binocular. Asimismo, se revisan los cuestionarios disponibles, sus limitaciones en niños pequeños y la relevancia de indagar de manera sistemática sobre el tiempo de uso de pantallas electrónicas.
El curso profundiza en las enfermedades oculares, sistémicas y en las medicaciones más comúnmente asociadas con la enfermedad del ojo seco en la población pediátrica. A continuación, se realiza una revisión detallada de las pruebas clínicas adecuadas para evaluar la superficie ocular en niños, incluyendo adaptaciones prácticas para pacientes jóvenes. Se analizan parámetros como la frecuencia de parpadeo, la osmolaridad, la producción lagrimal, la tinción corneal y conjuntival, el tiempo de ruptura lagrimal (TBUT y NIBUT) y la meibografía, así como los valores normativos y la interpretación clínica de los resultados.
Finalmente, el curso se centra en las estrategias de manejo del ojo seco en niños, promoviendo un enfoque integrado y personalizado. Se revisan opciones de tratamiento de soporte, lágrimas artificiales, procedimientos en consulta, el papel de las lentes de contacto y la importancia de la educación del paciente y de los padres para mejorar la adherencia terapéutica. El curso concluye con un resumen de puntos clave que refuerzan la necesidad de un cribado adecuado y de una intervención temprana para lograr mejores resultados visuales y de calidad de vida a largo plazo.