En la práctica clínica actual se observa un incremento progresivo en la derivación de pacientes con estrabismo, especialmente con exotropía, desde los servicios de oftalmología a la consulta optométrica con el objetivo de valorar la viabilidad de una prismación previa a una posible intervención quirúrgica. Sin embargo, la adaptación prismática no siempre resulta inmediata ni clínicamente viable, debido a la presencia de mecanismos de adaptación sensorial binocular que permiten al paciente mantener visión única a pesar de la desalineación ocular. Entre estos mecanismos destacan la supresión y la correspondencia sensorial anómala (CSA), cuya detección, cuantificación e interpretación adecuada resultan determinantes para prevenir la inducción de diplopía y optimizar el abordaje clínico.
Objetivos
El objetivo de este curso clínico es profundizar en la evaluación de la correspondencia sensorial en pacientes con estrabismo y analizar el papel de la rehabilitación binocular, apoyada en nuevas tecnologías, como estrategia fundamental para facilitar la prismación en el contexto prequirúrgico.
Contenido científico
Se revisan los fundamentos neurofisiológicos de la visión binocular en el estrabismo, diferenciando la correspondencia sensorial normal (CSN) de la CRA, así como sus implicaciones clínicas. Se pone de manifiesto que la desviación objetiva medida mediante el cover test no siempre coincide con la desviación subjetivamente percibida por el paciente, lo que explica la aparición de diplopía cuando se intenta compensar directamente el ángulo objetivo sin considerar la adaptación sensorial subyacente.
Durante el curso se abordan de forma crítica los principales métodos de evaluación sensorial utilizados en la práctica clínica, incluyendo pruebas clásicas como el test de lentes estriadas de Bagolini, el test de Worth, el test de Maddox, la evaluación prismática asociada al cover test, el estereoscopio de Wheatstone y el sinoptóforo convencional. A partir de esta base, se destaca la aportación de las nuevas tecnologías, en particular el sinoptóforo basado en realidad virtual, como herramienta avanzada para la medición cuantitativa de la correspondencia sensorial en un entorno controlado.
El uso de la realidad virtual permite identificar de forma más precisa las discrepancias entre el ángulo subjetivo y el ángulo objetivo. Asimismo, se analizan los mecanismos de adaptación dinámica descritos en la exotropía intermitente, en los que el sistema visual puede alternar entre supresión, CRA y fusión en función del grado de alineación ocular o la distancia utilizada. Estos mecanismos explican por qué algunos pacientes mantienen una función binocular aparentemente estable en determinadas condiciones, pero desarrollan diplopía al intentar una compensación prismática directa.
En este contexto, el curso enfatiza la importancia de la rehabilitación binocular previa a la prismación. Se muestra cómo el trabajo específico de la fusión y la reducción de la supresión, mediante técnicas apoyadas en entornos virtuales y plataformas digitales, permite mejorar la estabilidad sensorial y facilitar una posterior adaptación prismática. Estas intervenciones se integran con técnicas clásicas de terapia binocular dentro de un abordaje clínico individualizado y progresivo.
Aplicación clínica
El contenido del curso se ilustra mediante la presentación de varios casos clínicos de pacientes adultos con estrabismo y más especifícamente en exotropía congénita o intermitente, incluyendo pacientes previamente intervenidos quirúrgicamente. En estos casos se observa que, tras un periodo de rehabilitación binocular apoyada en nuevas tecnologías, se produce una mejora significativa de la fusión, de la tolerancia prismática y de la percepción binocular, permitiendo la prismación previa a la cirugía o una mejora funcional relevante de la calidad visual.
Conclusiones
La evaluación precisa de la correspondencia sensorial y la implementación de un abordaje rehabilitador previo constituyen elementos esenciales en el manejo optométrico de pacientes candidatos a prismación. Las nuevas tecnologías, y en particular la realidad virtual, se consolidan como herramientas de alto valor clínico para optimizar la toma de decisiones terapéuticas y mejorar los resultados funcionales en el contexto prequirúrgico.