Esta sesión propondrá una visión integrada, práctica y crítica de la adopción de la inteligencia artificial con valor real, priorizando la seguridad y el beneficio para el paciente.
En la primera parte, habrá una introducción sobre el actual ecosistema de la IA y las herramientas aplicables según el objetivo. Se hablará de los tres pilares de la IA: los modelos de lenguaje (LLM) para la síntesis de la evidencia científica, la redacción clínica y la generación de materiales educativos; Computer Vision para el análisis de imágenes (retina, OCT, etc.) y apoyo al triaje; los modelos multimodales que fusionan texto e imagen para mejorar flujos de trabajo y también la comunicación.
Aunque se nombrarán las principales compañías implicadas en la IA, el foco se situará en el “prompting” clínico. Se expondrá la manera de estructurar una instrucción como hacemos en la anamnesis (rol, contexto, tarea, formato, restricciones), cómo solicitar respuestas que vayan acompañadas de fuentes verificables y cómo activar un modo de pensamiento crítico que limite sesgos de confirmación y respuestas complacientes. También, se mostrarán aplicaciones inmediatas para su uso: actualizar protocolos, consentimientos informados e informes optométricos para el paciente, resumen de literatura científica a partir de bibliografía seleccionada; cómo ayudar a organizar el tiempo clínico, y siempre presentando un “checklist” de seguridad (anonimización, protección de datos y validación humana).
La segunda parte de la sesión se centra en la rehabilitación visual perceptual que hace posible un uso de la IA que permita ser personalizable y medible. Se presentarán maneras de enfocar el entrenamiento adaptativo (p.ej., tareas de tipo perceptual, medios digitales, realidad aumentada y virtual, seguimiento remoto y ajuste dinámico de la dificultad) integrándolo dentro de medidas de carácter funcional para individualizar los objetivos. En baja visión se revisará el uso de la IA y su potencial para mejorar la lectura, la movilidad, la selección de ayudas y medios, y la personalización y seguimiento a largo plazo, haciendo énfasis en la necesidad de validar resultados clínicamente relevantes y no solo métricas tecnológicas.
Finalmente, se abordará el tema de la IA en el campo de la gestión de la óptica: optimización de la agenda y recursos, predicción de demanda e inventario, automatización de comunicaciones, segmentación ética de marketing y mejora del “patient journey”, manteniendo el foco en la privacidad. Como conclusión final, se propondrá un modelo centauro donde la IA multiplique las capacidades, pero el criterio clínico, la ética y la relación terapéutica con los pacientes sea humana.
Elena Salobrar García Martín. PhD, óptico-optometrista
Begoña Gacimartín García. PhD, óptico-optometrista
Teyma Valero Pérez. MSc, óptico-optometrista