Enrique Sánchez García
Óptico-optometrista

Graduado en Óptica y Optometría por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y cuenta con formación de posgrado como Experto en Optometría Clínica. Desde 1997 ha desarrollado su labor profesional en centros ópticos y clínicas especializadas, centrando su actividad en el ámbito de la baja visión y la rehabilitación visual, tanto en pacientes con patología ocular como con alteraciones visuales de origen neurológico.

A lo largo de su trayectoria ha adquirido una sólida experiencia clínica en la prescripción de ayudas ópticas, filtros selectivos y estrategias de intervención funcional, con un enfoque basado en la evidencia científica orientado a la mejora de la calidad de vida del paciente. Su interés profesional se ha extendido asimismo al estudio de la influencia de la luz sobre el sistema visual y su relación con síntomas como la fotofobia, el deslumbramiento y el rendimiento visual.

En la actualidad desarrolla su actividad profesional en ML-Optics, laboratorio especializado en baja visión y óptica especializada, donde trabaja en el área de asesoría y consultoría clínica. Compagina esta labor con actividad docente, participando como profesor en la plataforma OptometrIA3 de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), en el Diploma de Especialización en Capacidades Visuales en Deportistas de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y en el Máster Universitario en Optometría Clínica y Óptica Avanzada de la Universidad de Granada (UGR).

También, ha colaborado en proyectos de investigación relacionados con daño cerebral adquirido y maculopatías en la UCM y la UGR.

Cuento con más de 25 años de experiencia clínica en baja visión y rehabilitación visual, con un uso continuado de filtros selectivos en la práctica optométrica. Mi experiencia abarca todo el proceso, desde los aspectos relacionados con la fabricación y caracterización espectral de los filtros hasta su prescripción clínica diaria. Mi actividad en ML-Optics y mi experiencia docente universitaria me permiten integrar evidencia científica, conocimiento técnico y aplicación clínica real. Esta visión resulta especialmente pertinente en el contexto actual de creciente exposición mediática del uso de filtros.